Dos terratenientes arguedianos


No pocas de las mejores páginas de Arguedas tienen como personaje principal a un terrateniente. Este surge en ellas como una figura atávica, patriarcal, con atribuciones señoriales sobre la vida de los indios a su servicio. Y si bien, en los cuentos, suele ejercer las mismas con total abuso y sevicia, es en las novelas que esto se matiza o implica, en todo caso, un pathos especial. ¿Pero es solo una cuestión de géneros? ¿Se impone aquí la ventaja de la novela en punto a la elaboración de los personajes? Los indios, sin embargo, siguen siendo objetivamente los mismos: victimas siempre de algún tipo de explotación o maltrato. Y aún si alguno se rebela, se educa o simplemente se destaca  por algún don personal en las novelas, no dejamos de percibirlo dentro de un horizonte afectivo más grande. En otras palabras, reconocemos en él, de algún modo, a los indios de los cuentos, ya sea por su sentido de pertenencia a la comunidad o a la naturaleza. Todos los indios, el indio.

Vivaldi


 

Vivaldi, tuyo es el violín

tuya la música, tuyo el poder

de reconciliar a la falena con la sin fin

belleza de la pálida Astarté

Tuyos los días en que tras el atril

veías despuntar ese dechado

de hermosura que era el arco

y el secular violín

sobre el hombro de una ninfa encrucijados

La inmortal belleza apuraba para ti

todas sus posibilidades

Ebrio casi de ella, te dabas al insaciable

rito de restañar en el violín

las distancias más infranqueables…

Casi realidad

 

Rumor de

enjambre

se alzaba

del corazón

de Bizancio,

de toda

esa trama

de conflictos

y ambiciones

que es siempre

el corazón de

Bizancio.

¿Cómo

hacíamos

tú y yo

para desenredar

de ella

-pura y

luminosa-

una hebra

de poesía

según íbamos

y veníamos

por sus calles

y plazas?.

¿Cómo

hacíamos

para rastrearnos

distintos

y forasteros,

inverosímiles

y poetas,

en medio

de todo

como en medio

de nada?.

¿Cómo?.....

Wall Street Venon

¿HISTORIAS DEL FIN DE UNA ERA? ¿Es la política un anacronismo ante la poderosa simbiosis alcanzada por el hombre actual? ¿Se ha consumado el advenimiento de lo que el filosofo Henri Lefebvre llamaba ciberántropos y la política no es más que un vestigio de nuestra anterior condición de ántropos? ¿No sería mejor acabar de enterrarla en ese caso? Las seis historias que conforman este libro se inscriben en el pulso que marca la historia peruana reciente. Y desde ella se proyectan a la historia mundial.


Teofanía

  El ultimo aliento del sol parece rizar las nubes en el horizonte antes de disiparlas   Con sus naranjas y sus ocres,        ...