El ultimo
aliento del sol
parece rizar las nubes
en el horizonte
antes de disiparlas
Con sus naranjas
y sus ocres,
este cielo vespertino,
¿acaso quiere
decirnos o anticiparnos
algo?
Con sus naranjas
y sus ocres,
a cuál más encendido,
el cielo vespertino
parece un enorme lienzo
hecho a brochazos
incandescentes.
De pronto, el lienzo
se abre a la perspectiva pavorosa
del cosmos original
y mis ojos, ¡mis ojos humanos!
se remontan
a la doble visión inefable
de Júpiter y Venus
orillando la noche.